Tipos de aislamientos en rehabilitación de fachadas

Aunque ni el Código Técnico de Edificación ni los distintos ayuntamientos sugieren la obligatoriedad del aislamiento térmico de fachadas, su utilización se hace cada vez más importante. Sus ventajas, desde la revalorización del inmueble hasta el ahorro energético, dan muestras claras de su utilidad.

Actualmente existen diversos tipos de aislamiento térmico que pueden ser aconsejables en edificios nuevos o en fachadas a rehabilitar. La creciente demanda y el hecho de que pueda ser obligatorio en todas las edificaciones en un futuro cercano, han convertido al proceso en una necesidad para empresarios, propietarios y comunidades de vecinos.

La importancia de contar con una empresa especializada

El aislamiento (térmico y acústico) se ha convertido en una necesidad en las grandes ciudades. El acuciante calor en verano y el frío en invierno, sumados a la contaminación sónica que se hace presente cada vez con más fuerza, parecen ser dos problemas a resolver de forma urgente.

No es un asunto sencillo. Y está claro que no todas las empresas de rehabilitaciones y reformas tienen especialidad en el aislamiento. Por eso, cuando se buscan resultados, cuando se prioriza la calidad, se debe apostar por empresas que demuestren un conocimiento amplio del sector.

Obras Insignia, empresa en Bizkaia dedicada al aislamiento y rehabilitación de fachadas, es uno de los mejores ejemplos que podemos citar.

A diferencia de otras compañías, su especialidad es la rehabilitación de fachadas mediante dos de las técnicas que acaparan la totalidad de la popularidad en el sector: el SATE y el sistema de aislamiento exterior con fachadas ventiladas.

Su éxito y los resultados hablan por sí mismos, y son el ejemplo de cómo elegir una empresa antes siquiera de comenzar a sopesar ventajas o desventajas de cada uno de los tipos de aislamiento presentes en el mercado español.

¿Buscas una empresa para realizar el trabajo? Siempre valora positivamente la experiencia, los resultados de cada proyecto realizado, su capacidad de innovación y adaptabilidad a cada necesidad del cliente, y deja el precio como último ítem. Así conseguirás el mejor resultado posible.

Los tipos de aislamiento de fachadas más populares (y sus ventajas)

La rehabilitación de fachadas y edificios se puede hacer de varias formas. Por ello, las soluciones de aislamiento son bastante diversas y dependerán exclusivamente del resultado buscado, del presupuesto y de los permisos obtenidos para hacer dicha rehabilitación.

Sistema de Aislamiento Térmico Exterior (SATE)

El sistema SATE es hoy en día el mejor método para el aislamiento de fachadas disponible en el mercado. Precisamente es, junto con las fachadas ventiladas, la especialidad de la empresa Obras Insignia.

El SATE se realiza en el exterior de la fachada, mediante un sistema de fijación mecánica y adhesiva. Sus principales ventajas están asociadas a la facilidad de realización, el coste final y las innumerables ventajas.

  • Aislamiento térmico y acústico. El SATE puede inhibir completamente la condensación térmica interior y los puentes térmicos. Además, reduce la pérdida de calor en invierno en un 70%, siendo la cifra más alta entre todos los sistemas de aislamiento. En verano, reduce las subidas de temperatura en un 30%.
  • Ahorro energético. El sistema SATE produce ahorros en las facturas de electricidad que van desde el 32% en verano hasta un 50% en invierno, gracias a su sistema de instalación sin fisuras ni espacios vacíos.

Aislamiento exterior con fachada ventilada

Al igual que sucede con el sistema SATE, el aislamiento exterior con fachada ventilada goza de gran popularidad en nuestro país. En principio, porque tampoco requiere de trabajos en el interior del edificio.

El sistema consiste en la instalación, sobre la fachada, de una estructura metálica que sostiene a las láminas minerales aislantes. El espacio entre fachada y láminas aislantes es lo que le da el nombre de “fachada ventilada”.

Aunque goza de popularidad, su alto coste no lo convierten en la opción más recomendable para la mayoría de los proyectos. Y a pesar de que no ocupa espacio interior ni requiere de instalaciones dentro del edificio, sí requiere de espacio en exterior.

No obstante, también se debe afirmar que es el sistema que mayor revalorización económica ofrece a las edificaciones, porque sus características embellecen la fachada, porque tiene una durabilidad mayor al sistema SATE, y porque su ahorro energético es mayor.

Aislamiento por inyección en cámara

Con pistolas de inyección especiales se inserta en el interior de las paredes un compuesto aislante, que puede ser lana mineral, espuma de poliuretano o celulosa.

Es un procedimiento recomendado cuando no es posible realizar modificaciones en la fachada, y tampoco se quiere perder espacio con un aislamiento interior. Puede deberse a la denegación de permisos, al no acuerdo entre comunidades de vecinos, o responder a gustos o necesidades particulares.

  • Aislamiento invisible. No se evidenciará ni en el interior, ni en el exterior. Estará funcionando. Esto, que puede ser todo ventajas, también es uno de sus principales contratiempos.

Diversos especialistas señalan que este aislamiento no se realiza de forma uniforme, y puede haber espacios en las paredes que no “aíslen” la temperatura o el sonido.

  • Requiere de trabajos especializados. Se debe tener acceso al interior de las paredes para poder inyectar el compuesto aislante. Dicho de otra manera: se realizan orificios pequeños a una distancia de 50 cm, en los que entrará la pistola de inyección.

Orificios que luego deben ser tapados mediante un trabajo de albañilería.

Desde luego, es un método alternativo, sólo cuando los dos primeros no son posibles por circunstancias excepcionales.

Sistema de aislamiento térmico interior

No supone una única manera de aislamiento térmico, sino que se trata más bien de la ubicación del mismo. Y esa es precisamente su diferencia con respecto a otros como el SATE o el aislamiento de fachada ventilada.

En lugar de instalar el aislamiento en exterior, se instala en interior, dentro del edificio.

  • Puede ofrecer mayores rendimientos. Tanto en reducir temperaturas en invierno como en evitar el calor del verano, con el consiguiente ahorro energético. También es un excelente aislante térmico.
  • No es el sistema más recomendado. En primer lugar, porque su instalación se realiza en interiores, lo que requiere de desocupar el espacio mientras se llevan a cabo los trabajos de rehabilitación.

En segundo lugar, por la pérdida de espacio. Dependiendo de las necesidades, puede llegar a ocupar hasta un 15% del espacio habitable original de un edificio.

  • Obligatorio en algunos casos. Sin embargo, el aislamiento térmico interior es obligatorio cuando las fachadas no pueden ser tocadas, como es el caso de los edificios declarados patrimonio histórico.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here