Limpieza y desinfección de la casa: importancia y consejos

Virus, bacterias, gérmenes y suciedad, ningún hogar está libre de estos males, y eliminarlos es una prioridad. Hacerlo, y hacerlo bien, mediante consejos de limpieza y desinfección, es más importante de lo que puedas creer.

Sentirse bien, sentirse saludables. La justificación más importante para saber cómo desinfectar bien la casa. La expansión del COVID-19 sacó a relucir algo en lo que muchas personas estaban fallando, la limpieza general de su hogar.

Limpiar una casa no es cuestión de apariencia. Puede verse y oler bien, desde luego, pero eso no significará que la casa esté completamente limpia, y lo que es aún más importante, desinfectada.

Lograr la desinfección total y la limpieza completa de la casa es tan fácil como seguir los mejores consejos para tal fin.

Los productos a utilizar

En situaciones como las actuales, donde la limpieza del hogar tiene una importancia de salud muy alta, elegir los productos correctos es igual de importante que seguir los consejos de expertos.

Por eso, debes comprar productos de limpieza para el hogar que estén validados en calidad y concentración para las tareas de limpieza y desinfección a realizar.

La mayoría de estos productos se pueden utilizar en varias superficies y elementos de la casa, por lo que a modo general necesitarás lejía, desinfectantes, detergentes de alta concentración, y productos de limpieza con base de alcohol, mayor a 75% de concentración, por recomendaciones de la OMS.

Es importante, eso sí, que le des el uso correcto a cada uno de estos productos. Por ejemplo, no mezclarlos, porque pueden ocasionar intoxicación, sobre todo si se trata de productos concentrados, ni tampoco utilizar los productos para superficies que no van con ellos.

  • Lejía: tiene un alto poder desengrasante y antibacterial. Puede ser útil en suelos, paredes, y diluido en agua puede ser ideal para limpiar superficies de madera (mesas, escritorios de ordenador).
  • Alcohol: es la base de una limpieza de hogar completa. El alcohol desinfecta al contacto, y evita la propagación de las bacterias. Por supuesto, elimina gérmenes y virus de todo tipo. Su utilización debe ser diluida en superficies sensibles, como pantallas de ordenador, televisores, sofás; y en estado puro, para limpiar zonas sensibles del baño, los pomos de las cerraduras, entre otros con los que se tenga contacto.
  • Detergentes: la limpieza y desinfección de las ropas de cama y de las prendas de vestir, además de su uso para la limpieza de suelos y superficies. Se puede usar en la cocina si no se quiere utilizar lejía.
  • Desinfectantes: su uso es posterior al tratamiento de paredes, suelos y objetos con lejía, alcohol o detergentes. Por su olor, crean un ambiente armónico para quienes viven en casa. Por sus componentes, eliminan patógenos que causan infecciones. Por ello se deben usar en baños y otros sitios donde se tenga contacto directo, como el lavabo.

Si no tienes alguno de los productos, o necesitas uno de alta calidad para garantizar la limpieza, busca una droguería online. Llevarán el pedido a tu casa, y podrás elegir y comparar en internet.

Consejos: ¿qué debes hacer para desinfectar la casa?

El proceso de limpieza y desinfección debería siempre depender de ciertos factores:

  • Si hay alguien enfermo en casa, o con síntomas de gripe, la limpieza debería ser diaria o aumentar la frecuencia normal, tanto de desinfección de espacios como de ropa de cama.
  • Si se le da un uso intensivo a un espacio en particular, o se comparte con muchas personas, por ejemplo el baño, la frecuencia de limpieza debe ser muy alta.

Comienza con las áreas prioritarias

Según la OMS, los lugares con mayor riesgo de higiene y posibilidad de infección son la cocina y el baño. Por eso, la mayor parte de las tareas duras de eliminar gérmenes y bacterias deben realizarse en esos espacios.

Para el baño, se recomienda la lejía como limpiador principal. Por la naturaleza del uso del baño, la lejía permite acabar con la totalidad de las bacterias y gérmenes que se encuentren en paredes, suelos y superficies.

No olvides, además, utilizar alcohol para limpiar los pequeños objetos que utilizas allí: cepillos de dientes, recipientes o espejos.

En el área de la cocina es mejor hacer un tratamiento combinado. Primero se usa detergente, luego se usa lejía. El resultado es una cocina completamente desinfectada.

En ambos espacios se puede limpiar finalmente con desinfectante, sobre todo, los que tienen un agradable olor.

La limpieza de las habitaciones

Las habitaciones, a pesar de su uso, no suelen acumular tantas bacterias, gérmenes o virus. A no ser que alguien esté enfermo, y precise de una desinfección intensiva.

El grueso de los patógenos en las habitaciones está en las telas. Por eso, prioriza cambiar la ropa de cama, al menos 1 vez cada semana, lavarla con suficiente detergente y lavar únicamente ropa de cama en ese ciclo, y siempre que sea posible secar la ropa de cama al sol.

Si no es posible secar al sol, o quieres aumentar todavía más el éxito del proceso, lava estas telas con agua caliente a 60 grados.

Mención especial, además, merecen las prendas de vestir. Además de que debes tener conciencia de la organización de ellas, sin mezclar las que están sin uso con las que ya has usado, debes lavar la ropa periódicamente, con suficiente detergente.

En caso de que una persona tenga síntomas de gripe, lo mejor es lavar sus prendas por separado, y de forma diaria. El secado al sol o el lavado a altas temperaturas es imprescindible.

Los gérmenes y la suciedad se acumulan en las superficies

No son los suelos y las paredes los mejores aliados de los virus que nos causan enfermedades. Son las superficies de dispositivos y objetos que usamos frecuentemente.

El alcohol de alta concentración es uno de los mejores productos para combatir este riesgo de infección latente. Por ejemplo, una pantalla de móvil puede tener hasta 10 veces más bacterias que la superficie de un inodoro.

  • Limpia la superficie de móviles y ordenadores, incluyendo teclados y ratones, con soluciones de agua y alcohol en un paño húmedo. Las toallas desinfectantes con base de alcohol también servirán.
  • Limpia las superficies de mesas y sofás con alcohol. Se recomienda usar el líquido puro únicamente en metales y madera, por la capacidad de sobrevivir que ofrecen estas superficies a determinados patógenos.

Mantén buenos hábitos. Lavarse frecuentemente las manos, tener una buena higiene personal y mantener una periodicidad de limpieza, al menos una vez al día en suelos y superficies de uso regular, y desinfección, al menos 1 vez al mes, permitirán que tu familia esté siempre saludable, y el hogar muestre siempre su mejor cara.

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