El representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en Zimbabue, Roeland Monasch, reconoció que las cifras de muertos y de enfermos a causa del cólera son alarmantes: 1.174 y 23.712, respectivamente.
"La ONU y los organismos con los que colabora se están preparando para atender potencialmente a 60.000 personas", dijo en una conferencia de prensa telefónica desde su oficina en Harare.
Un representante de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), Dominique Praplan, sostuvo que su entidad trabaja igualmente "tomando en consideración ese escenario pesimista".
La epidemia afecta ya a las diez regiones del país africano -con la mitad de casos en Harare- y su nivel de mortalidad es del 5 por ciento.
Se trata de un porcentaje extremadamente elevado, frente a los estándares internacionales que indican que en epidemias de este tipo la mortalidad no debe ser mayor al 1 por ciento.
El origen de esta crisis sanitaria está en la contaminación de las fuentes de agua y en el deterioro de los sistemas de canalización, que tienen como telón de fondo el colapso total de los servicios básicos en Zimbabue.
'Muchos hospitales han cerrado por lo que las mujeres embarazadas que necesiten una cesárea no serán atendidas y seguramente las madres y niños morirán' aseguró Monasch.
Otra muestra de la situación es que el 70 por ciento de las medicinas esenciales en Zimbabwe las provee actualmente Naciones Unidas, así como el hecho de que los centros de tratamiento para esta emergencia que normalmente deberían estar dotados de 90 personas, 'sólo cuentan con cuatro o cinco enfermeras'.
Los médicos y las enfermeras zimbabwenses han emigrado o simplemente no tienen medios para llegar a los hospitales donde trabajan.
Según cifras que manejan los organismos humanitarios, el 50 por ciento de los puestos de médicos están vacantes, así como el 45 por ciento de los de las enfermeras.
El representante de Unicef señaló que aunque ahora sería el momento de que la curva de propagación de la epidemia descienda, "hay nuevos focos de contaminación que están surgiendo en áreas urbanas".
Para enfrentar esta emergencia, Unicef pidió recientemente 17 millones de dólares a los países donantes, de los que ha recibido 8 millones.
Por su parte, la FICR pidió hoy la donación de 6,6 millones de euros para que la Cruz Roja de Zimbabwe pueda responder a esta crisis.
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