La enfermedad de la vaca loca, también conocida como
encefalopatía espongiforme bovina, es una enfermedad degenerativa
del cerebro vacuno, la cual se especula podría transmitir la
variante humana, conocida como Creuzfeldt Jakob, a quienes consuman
los animales infectados.
El neurólogo de la Universidad de Louisville en Kentucky que
participó en el estudio, está pidiendo a las autoridades que
prohiban la alimentación de peces con subproductos vacunos hasta que
se despejen las dudas sobre su inocuidad.
La probabilidad de contraer posiblemente la enfermedad es
considerado baja, debido a que aun no se ha encontrado un caso
confirmado y a las barreras entre las especies, aun asi no se puede
descartar de que no suceda.
El consumo de pescado dos veces a la semana es altamente
recomendado por su alto contenido de acidos grasos omego-3, los
cuales tienen un efecto beneficioso tanto para el cerebro como para
el corazón.