La medida ocurre luego de que una turista surcoreana fue fatalmente baleada por un soldado norcoreano en ese centro vacacional el mes pasado, motivando una protesta fuerte de Seúl.
La unidad militar norcoreana en el lugar dijo en un comunicado difundido por la Agencia Central de Noticias Coreana que expulsaría de Diamond Mountain a todos los surcoreanos "que consideremos prescindibles".
Corea del Sur suspendió los viajes al centro vacacional _uno de los programas simbólicos de la reconciliación entre ambas partes_ luego del tiroteo, pero aún hay 262 surcoreanos trabajando allí.
Corea del Norte también advirtió que tomaría acciones militares contra "incluso la más mínima acción de hostilidad" en el área.
Agregó que limitaría la entrada a surcoreanos y a sus vehículos a través del punto de cruce de la frontera fuertemente armada hacia el centro vacacional.
Las advertencias llegan dos días después de que Corea del Sur manifestó más dudas sobre el relato norcoreano relacionado a la muerte de la turista.
El presidente surcoreano Lee Myung-bak presidió el domingo una reunión de seguridad programada previamente en la cual se discutió el comunicado norcoreano, así como su próxima reunión con el presidente estadounidense George W. Bush, señaló el vocero presidencial Lee Dong-kwan, quien rechazó da más detalles.
El portavoz del Ministerio de Unificación Kim Ho-nyeon expresó el domingo pesar por el comunicado norcoreano y renovó la exigencia de Corea del Sur de que su vecino del norte coopere en una investigación sobre el tiroteo del 11 de julio en el cual murió el ama de casa surcoreana de 53 años.(AP)