El presidente de la Federación de Entidades de Combustibles de la provincia de Buenos Aires, Luis Malchiodi, advirtió que si bien la compañía no participa de la extracción de petróleo en Argentina, “refina y vende combustibles y posee 450 estaciones en la provincia de Buenos Aires,y suma unas 700 en todo el país".
En esas 700 estaciones de servicio que pertenecen a su red comercia, persiste el temor al desabastecimiento, si bien siguen operando.
La Dirección Nacional de Control Ambiental dispuso la clausura total de la refinería de Shell en forma preventiva, tras constatar que no tenía permiso para extraer del canal Dock Sud ni del Río de la Plata los “18,4 millones de litros de agua por hora” que utiliza.
Además aseguró haber detectado pérdidas y derrames que acreditarían la contaminación ambiental producida por la planta. La empresa calificó la decisión de “arbitraria”, pero la acató y hasta el momento no se presentó ante la Justicia para impugnar la decisión, pues pareciera que primero quiere intentar revertirla negociando con el Gobierno.
La Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines, por su parte, expresóen un comunicado "su profunda preocupación ante el posible desabastecimiento de combustibles" como consecuencia de la clausura.
"Esta situación comprometería en forma directa a 640 empresas Pymes (pequeñas y medianas) que expenden combustible procesado en dicha refinería", indicó la Confederación. "No creo que el riesgo ambiental sea el motivo de la clausura", sostuvo el presidente de Shell Argentina, Juan José Aranguren.
Shell Argentina abastece a 12,3% del mercado interno de gasoil y 19% del de naftas, y su refinería procesa un 15% del crudo del país.