Luego de que el Gobierno Nacional decidiera clausurar la refinería de Shell que funciona en el polo petroquímico de Dock Sud por irregularidades en las instalaciones, desde la Federación de Expendedores de Combustible aseguran que "ya comenzó a sentirse el desabastecimiento en las estaciones de servicio".
Al respecto Luis Malchiodi -titular de la entidad- explicó que con el cierre de la refinería que procesa 95.000 barriles de petróleo por día, "se produce un gran desequilibrio en el consumo interno".
"Se está retirando del mercado un 15% de la capacidad total en el país", señaló al tiempo que detalló que la firma "abastece a 800 bocas de expendio".
Según se informó, hoy la petrolera angloholandesa solicitará que la medida adoptada por la Secretaría de Política Ambiental sea revisada.
En el marco de una tensa puja entre la petrolera angloholandesa y el Gobierno, la planta de Shell en Dock Sud fue clausurada el miércoles por la Secretaría de Ambiente alegando problemas de contaminación. Esa planta produce 15 millones de litros de combustibles por día, es decir el 15% del total del país.
Según cálculos de la empresa, ayer las estaciones de servicio tenían combustible para unos 3 o 4 días más, o sea hasta el fin de semana. En tanto, la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (CECHA) transmitió en un comunicado, "su profunda preocupación ante el posible desabastecimiento".
La presidenta de la Federación de Empresarios de Combustibles, Rosario Sica, dijo que desde Shell ya le advirtieron que si la clausura queda firme, desde el domingo empezaría a haber problemas para el abastecimiento. "Va a ser un problema generalizado en todo el país", vaticinó Sica.
Shell comenzó ayer a mandar cartas documento a 700 estaciones de servicio para advertirles de los problemas de abastecimiento. Manuel García, presidente de la Asociación de Estaciones de Servicio Independientes, rechazó esa postura. "La empresa va a tener que pagar daños y perjuicios si no nos entrega combustibles", dijo. Y agregó que en el país se produce el doble de lo que se consume en naftas, pero que las empresas prefieren exportarlo.