La víctimas fueron condenados a muerte por la dictadura del país, ya que se manifestaron en contra de las extracciones petroleras en la rica y conflictiva zona del delta del Níger. Entre los ejecutados estuvo Ken Saro-Wiwa, célebre ecologista y poeta, un escándalo que sacudió al país, y supuso la salida de la petrolera del país, informó El País de España.
El arreglo entre ambas partes se da luego de más de 10 años de disputas trasladadas al Tribunal de Distrito de Manhattan en Nueva York. Según elrotativo español, la denuncia acusaba a Shell de apoyar violaciones de los derechos humanos en Níger y, entre otros delitos, vinculaba a la petrolera con la muerte de Ken Sar Wiwa y otros ocho opositores al Gobierno militar en 1995.
La compañía fue juzgada bajo las leyes estadounidenses, 'Alien Tort Statue' y la 'Ley de Protección de Víctimas de Tortura', que permiten juzgar en tribunales estadounidenses violaciones de los Derechos Humanos en todo el mundo, añadió la agencia. Según los ecologistas, el juicio es "un ejemplo de la importancia del mantenimiento de la jurisdicción internacional por parte del Gobierno".