Este es el objetivo del primer viaje de familiarización organizado por el Gobierno Vasco y la oficina de turismo de la embajada española en China, en el que toman parte un total de doce programadores de circuitos a gran escala procedentes de Pekín y Shangai.
El reto no es fácil. «Los chinos tienen sus vacaciones distribuidas en tres semanas. Como máximo pueden disponer de diez días seguidos y venir hasta aquí les supone perder un día en el viaje de ida y dos en el de vuelta. Su estancia, al final, resulta muy corta», señalaba Arturo Claver, consejero de turismo de la embajada española en China.
El truco está en atraerles «dándoles la impresión de que ésta es una zona en la que tienen mucho que ver», algo que en la capital guipuzcoana y sus cercanías resulta más que palpable. Así pudo comprobarlo durante su estancia en la ciudad el grupo de orientales que no dejó de mostrar su admiración por el paisaje, la gastronomía, la arquitectura y la animación de sus calles.
La visita arrancaba en el Monte Igeldo, el lugar idóneo en el que divisar la urbe a vista de pájaro. «Están fascinados por las vistas. Va a haber que arrancarles para que podamos continuar», reconocía Claver. Menos interés despertaba en sus compañeros de viaje La Concha. Nada extraño, ya que el chino «no es un turista de playa». Según explicaba, «si quiere playas, tiene las de Asia, aunque, de todos modos, no le gusta tomar el sol como a nosotros. Las chinas huyen de él».
Compras en la Bretxa
La siguiente parada marcada en su itinerario les llevaba al mercado de la Bretxa. Entre los puestos de flores y verduras, los tour operadores, que en ningún momento perdían la sonrisa dibujada en sus rostros, comparaban los diferentes productos puestos a la venta y sus precios con los propios de su país natal. «¿Qué es esto?», preguntaban una y otra vez a las caseras con ayuda de su intérprete, Jin Guohua. «Mísperos. Hay que dejar que maduren antes de comerlos».
Atraídos por sus formas caprichosas y vivos colores, muchos de ellos no podían resistirse a tomar entre sus manos tomates y calabazas, e incluso a adquirir nueces que a continuación comían por primera vez en sus vidas.
El paseo proseguía por las calles más concurridas de la Parte Vieja. «Les encanta ver gente en la calle, como en China. Les impresiona descubrir cosas que les recuerdan a su país. Al fin y al cabo, nosotros somos para ellos tan exóticos como ellos lo son para nosotros», afirmaba Arturo Claver.
Foto tras foto
Nada escapaba a sus ojos rasgados ni a los objetivos de las cámaras de fotos que no cesaron de disparar en dirección a la Iglesia de Santa María, a la calle Pescadería o a la Plaza de la Constitución, otra de sus escalas. «Son tan fotógrafos como los japoneses», decía el consejero de turismo de la embajada, mientras la guía Ana Intxausti se ocupaba de relatar a los foráneos el pasado taurino de este espacio.
El puerto se abría ante su mirada de camino a la comida que les esperaba en Bokado, el restaurante del Aquarium en el que tuvieron la oportunidad de degustar platos hasta entonces desconocidos. «Los chinos tienen un paladar exquisito y, a pesar de que no están acostumbrados a estos sabores, enseguida aprecian la comida buena, lo mismo que el buen vino», aseguraba Claver.
La tarde transcurría entre nuevos escenarios y pequeñas compras. «¿Dónde puedo encontrar una camiseta del Barça auténtica?», trataba de saber uno de los profesionales del turismo. «A los chinos nos gusta mucho comprar y siempre cosas de marca. Es nuestro carácter», indicaba Jin Guohua.
Tras pasar la noche en el Hotel María Cristina, los doce tour operadores, que también se han desplazado en su viaje de familiarización a Bilbao y varias localidades costeras de Gipuzkoa, como Getaria y Hondarribia, abandonaban el pasado domingo San Sebastián. Durante estos días recorren las principales capitales de Castilla-León antes de regresar el próximo viernes a su país.
Será a su vuelta cuando promocionen los atractivos de la villa donostiarra desde sus respectivas empresas. «Esperamos que estos agentes de viajes introduzcan el País Vasco en los circuitos que organizan por España o el suroeste de Europa», concluía Arturo Claver, quien añadía que esta «estrategia» de ampliar destinos responde a las acciones emprendidas por el Instituto de Turismo de España, un órgano perteneciente al Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.
A la puesta en marcha de esta iniciativa se ha sumado, asimismo, la oficina de turismo de la capital guipuzcoana. Sus responsables señalan que «ésta ha sido la primera vez que programadores chinos han venido a la ciudad» y han expresado su «intención de mantener el contacto con ellos».
Fuente: diariovasco.com