De esta forma, Moscú le perdonó la condonó la deuda a Libia, que ascendía a 4.500 millones de dólares, a cambio de millonarios contratos. Entre los acuerdos firmados entre las dos naciones figuran un memorando de colaboración que el monopolio gasista Gazprom firmó con la Compañía Nacional Libia de Petróleo.
El holding ruso ya había obtenido la licencia para explotar un yacimiento con reservas estimadas en 20millones de toneladas de petróleo. Además, está interesada en construir un gasoducto desde la costa libia al sur de Europa. Las reservas de Libia están estimadas en 1,5 trillones de metros cúbicos de gas y las de petróleo rondan los 5.000 millones de toneladas, lo que la ubica como el segundo productor de hidrocarburo del continente africano.
Entre otras cosas, es de público conocimiento que Rusia apoya las aspiraciones libias a desarrollar la energía nuclear. De esta forma, el país europeo desembarca en Tripoli, con el objetivo de recuperar el terreno perdido, luego de la desaparición de la Unión Soviética.