El anuncio lo hizo el Departamento de Energía de Estados Unidos, cuyo reporte arrojó una disminución del 1,6 por ciento, aunque se encuentran dentro de la media para esta época del año. El informe precisó que las reservas se situaron en 316 millones de barriles. La semana anterior se habían ubucado en 319,2 millones de barriles, lo que supuso una disminución del 1,97 por ciento, con respecto al año anterior.
En cuanto a las reservas de gasolina, el reporte indicó que bajaron en 3,4 millones de barriles, lo que represntó un 1,5 por ciento, situándose en 221,3 millones de barriles, minetras que la semana anteriro llegó a los 224,7. Los analistas esperaban una disminución de dos millones de barriles.
Las cifras publicadas excluyen a la Reserva Estratégica de Petróleo del gobierno de Estados Unidos, que cuenta con 700,4 millones de barriles, comparados con los 699,8 millones de barriles de la semana anterior. En total, contando las reservas de crudo y productos refinados en ese país y la Reserva Estratégica, los inventarios ascendieron la semana que terminó el 4 de abril a 1.666,5 millones de barriles frente a los 1.674,5 millones de barriles de los siete días anteriores.
Luego de conocerse el reporte del gobierno estadounidense, la cotización del crudo trepó por encima del récord histórico de los 111,80 dólares y tocó los 112,16 dólares por barril.