Por su parte, las de gasolina descendieron en 3,2 millones de barriles, llegando a los 212,6 millones, mientras que las de destilados se redujeron en 1,4 millones de barriles para situarse en 104,7 millones, según comunicó el máximo ente de la energía estadounidense.
El resultado superó al pronóstico de los analistas, quienes había previsto un aumento de sólo dos millones de barriles. Estas cifras excluyen la Reserva Estratégica de Petróleo del Gobierno de Estados Unidos, que cuenta con 701,1 millones de barriles, comparado con 701 millones de barriles la semana anterior.
Inmediatamente se publicó el informe, el precio del crudo siguió cediendo terreno, tal como lo venía haciendo al inicio de la jornada. Por su parte, el Brent europeo se vende en el Intercontinental Exchange de Londres 115,650 dólares, frente al máximo histórico alcanzado ayer en 116,75 dólares.
En tanto, el West Texas Intermediate, de referencia para el mercado estadounidense cae también en Nueva York y cotiza en 117,990 dólares. En la sesión de ayer, alcanzó su récord histórico, al llegar a 119,9 dólares.