La huelga causó una caída en el suministro de combustibles en Escocia, ya que los automovilistas se apresuraron en llenar sus tanques, motivando que los despachos de combustible de emergencia desde Europa superaran los suministros locales.
La refinería Grangemouth provee electricidad y vapor a la planta de procesamiento de Forties en Kinneil, aunque este abastecimiento se recortó debido a la huelga, provocando el cierre de todo el sistema Forties que transporta el 40 por ciento de la producción de petróleo del Reino Unido, informó Reuters. "Forties será la primera prioridad para nosotros y desviaremos el vapor hacia Kinneil, para que podamos reanudar operaciones," dijo el portavoz de la refinería.
El gasoducto Forties del Mar del Norte es controlado por BP y transporta un promedio de 700.000 barriles diarios de crudo, de los 1,5 millones de barriles producidos diariamente por el Reino Unido.
La compañía prevé que los 1.200 trabajadores del sindicato retornen a trabajar mañana y que algunas áreas de la refinería, que produce unos 200.000 barriles diarios, deberían comenzar a reiniciarse a primeras horas de la mañana, de acuerdo con la agencia. Entre otras cosas, la empresa dijo que tomaría hasta unas tres semanas retornar a la máxima capacidad.