Los analistas coinciden también en que el petróleo cayó debido a un reporte gubernamental de Estados Unidos, que mostró que los suministros de gas en aumentaron mucho más que las previsiones, ubicándose en 104 millones de pies cúbicos la semana pasada, lo que hizo que el precio cayera un 7%.
Algunos usuarios pueden cambiar entre los carburantes derivados del petróleo y el gas, en función de los costos. El crudo también se redujo debido a informes que muestran que los EE.UU y China son las economías con mayor desaceleración.
Por su parte, el petróleo crudo para entrega en el mes de agosto se redujo 5,31 dólares, o 4 por ciento, para establecerse en 126,62 dólares por barril en la bolsa de Nueva York. Los mercados de futuros son hasta un 75 por ciento más alto que hace un año.
En menos de una semana, el crudo ha caído más de 20 dólares, desde los registros récord de 147,27 dólares por barril, debido señales de que el consumo estadounidense está disminuyendo. De esta forma, el petróleo es un 11 por ciento más bajo desde el 14 de julio, registrando la mayor caída de tres días desde diciembre de 2004.
Los precios cerraron por debajo de la media móvil de 50 días, por primera vez desde febrero 8, una indicación de que este comportamiento del mercado puede estar llegando a su fin. Los comerciantes utilizan las medias móviles de diferentes períodos en relación con el tipo de patrones de compra y venta, para tomar sus decisiones.