Los expertos coincidieron en que la disminución en los inventarios de crudo generó temores en el mercado a que se produzca una reducción en los despachos de petróleo en el invierno boreal. A su vez, la fuerte caída en las reservas de crudo estadounidense, que fue peor de los pronosticado por los analistas, y el declive en las existencias de gasolina, hicieron que el precio trepara por encima de los 115 dólares.
En cuanto a las cifras reportadas por el Departamento de Energía, se supo que los inventarios de petróleo disminuyeron en 2,3 millones de barriles la semana pasada, ubicándose en 313,7 millones de barriles, lo que supone un descenso del 0,7 por ciento. Por su parte, la gasolina se redujo en 5,5 millones de barriles, muy por encima del declive previsto por los expertos, quienes pronosticaron una caída de 1,8 millones de barriles.
En este momento el petróleo West Texas Intermediate (WTI), de referencia para el mercado estadounidense, pierde terreno desde el récord y se cotiza en 114,850 dólares por barril, lo que supone un ascenso del 0,07 por ciento, respecto al cierre de la sesión del miércoles. Por su parte, el crudo europeo, Brent, se cotiza en 112,450 dólares por barril, lo que representa una suba del 0,19 dólares.