El motivo para el nuevo descenso del crudo es el último reporte del Departamento de Energía de Estados Unidos, que mostró un aumento en los inventarios de productos refinados en ese país y un alza en los combustibles en Asia, lo que podría afectar las compras del combustible.
De esta forma, se siguen registrando pérdidas en la cotización del petróleo, que se suman a las presentadas en la sesión de ayer, en la que el barril registró un retroceso de 3 dólares, luego de q ue la Reserva Federal estadounidense dijera que el debilitamiento del dólar aumenta los riesgos de inflación.
La cotización subió por breve lapso inmediatamente después de que el Departamento de Energía dijera que las existencias de crudo disminuyeran. Sin embargo, el avance se vio rápidamente cortado con el informe sobre las reservas de gasolina y destilados, como el diésel y el combustible para calefacción.
El crudo WTI, de referencia para Estados Unidos, llegó a un mínimo de 121,66 dólares el barril, su nivel más bajo desde mediados de mayo. En tanto, el crudo Brent bajaba 2 dólares, a 122,58 dólares el barril en el mercado de Londres. Los analistas coinciden en que los altos precios han comenzado a erosionar la demanda y han hecho difícil que los gobiernos de economías emergentes puedan afrontar el gasto en los subsidios a los combustibles.
Otro tema al que apuntan los analistas y que lo relacionan con el aumento del precio del crudo es la evidencia de que la demanda de petróleo está cayendo. El jefe de la Agencia Internacional de la Energía, Nobuo Tanaka, dijo a Reuters que la demanda petrolera mundial ha mermado más rápido de lo estimado inicialmente y que el organismo que lidera podría recortar nuevamente sus previsiones sobre el crecimiento de la misma.