De esta forma el petróleo ha perdido casi cinco dólares en menos de 48 horas, lo que lo aleja del récord histórico de los 119,93 dólares, alcanzado el lunes. En la sesión de ayer, la cotización cerró en 115,63.
Las pérdidas de ayer fueron ocasionadas por la reapertura de una refinería escocesa de la petrolera BP, que permaneció cerrada por una huelga de dos días. A su vez, un oleoducto nigeriano, que fue atacado por milicianos, retornó a operaciones, volviendo a los mismos niveles de producción.
En tanto, de acuerdo con el Departamento de Energía de Estados Unidos, los inventarios subieron en 3,85 millones de barriles, ubicándose en 319,9 millones en la semana que terminó el 25 de abril.
Este resultado estuvo 900.000 barriles por encima de las predicciones de los analistas. Por su parte, los suministros de combustible destilado, una categoría que incluye gasóleo de calefacción y diesel, aumentaron inesperadamente.
En este momento, el petróleo crudo WTI, de referencia para Estados Unidos, para entrega en el mes de junio pierde 1,53 por ciento y se ubica en los 113,860 dólares por barril.
A su vez, el contrato del crudo Brent europeo, se sitúa en los 112,380 dólares, lo que representa una caída del 0,93 por ciento.