El Instituto Americano del Petróleo estadounidense dijo ayer que la demanda de gasolina se redujo en un 2,1 por ciento en julio, presionada por el altísimo precio y a un crecimiento económico más lento, lo que hizo cortar el gasto de los consumidores. En tanto, la economía de Europa se contrajo por primera vez desde la introducción del euro, hace casi una década, precisó un informe publicado hoy.
El crudo para entrega en el mes de septiembre cayó 52 centavos, o 0.5 por ciento, hasta los 115,48 dólares por barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York. Los precios son hasta un 60 por ciento más altos hace un año. En la sesión de ayer, el contrato subió 2,99 dólares por barril después del informe del Departamento de Energía, que mostró que los suministros de gasolina en Estados Unidos bajaron 6,39 millones de barriles, lo que supone el mayor descenso desde 2002.
Por otra parte, se reportó que que el producto interno bruto europeo cayó 0,2 por ciento en el segundo trimestre, resultado por debajo al trimestre anterior, cuando aumentó 0,7 por ciento, informó el centro de estadísticas de la Unión Europea en Luxemburgo. Por su parte, el petróleo crudo Brent para septiembre aumentó sólo un centavo, hasta llegar a los 113,48 por barril en Londres.