El dólar cayó a un mínimo histórico frente al euro tras los comentarios sobre el inminente recorte de tasas que circulaban a través de los mercados financieros y respaldaban al crudo, cuya relación inversa con la moneda estadounidense se reforzó en las últimas semanas.
En la Bolsa Mercantil de Nueva York, el crudo ligero para entrega en enero subía 87 centavos, a 95,53 dólares el barril, a las 1051 GMT, tras haber operado de 93,99 a 95,75 dólares. El petróleo aún cotiza cerca del récord de 98,62 dólares registrado el 7 de noviembre.
El crudo Brent de Londres ganaba 86 centavos, a 93,14 dólares el barril.
El petróleo subió en la víspera pese a los renovados temores sobre pérdidas hipotecarias y la perspectiva de un debilitamiento de la economía estadounidense que generaron fuertes pérdidas en Wall Street y en otros mercados de materias primas como el cobre y el oro.
Las crecientes preocupaciones sobre pérdidas en el sector del crédito y la merma en la demanda petrolera del mayor consumidor mundial, Estados Unidos, donde el consumo ya comenzó a disminuir, fueron los factores que más presionaron al crudo.
Sin embargo, muchos analistas dicen que el mercado petrolero sigue hallando fuerte soporte de la estrechez de los inventarios de crudo previo al invierno boreal y la baja probabilidad de que la misma ceda levemente en el corto plazo.
Por el otro lado, en la cumbre de la OPEP en Arabia Saudita el presidente de Venezuela, Hugo Chávez declaró que en caso de ataque de EEUU contra Irán o Venezuela los precios del petróleo se dispararían hasta 200 dólares el barril.
A juicio del líder de la República Islámica, Mahmud Ahmadineyad, las cotizaciones de crudo en torno a 100 dólares están por debajo del precio real del crudo.