Estados Unidos, la mayor economía mundial se hundió un 0,3 por ciento anual en el tercer trimestre, lo que supuso la caída más fuerte en siete años. El fantasma de una recesión provocó que las empresas disminuyeran sus inversiones y que consumidores nerviosos recortaran el gasto a la tasa más fuerte en 28 años.
Al inicio de la sesión, el petróleo llegó a superar los 70 dólares por barril, impulsado por el recorte en los tipos de interés, decretados por Washington y China, que es el segundo consumidor del combustible más importante del mundo.
El crudo para entrega en diciembre subió 3.10, o 4.6 por ciento, hasta los 70,60 dólares el barril en la Bolsa de Nueva York. En la sesión de ayer, el crudo subió 4,77 dólares, o 7,6 por ciento, para cerrar en 67,50 dólares por barril.