La principal empresa estatal ecuatoriana está bajo el control de la marina de guerra desde noviembre de 2007, cuando el presidente Rafael Correa adoptó esa decisión para enfrentar la caída de la producción en un contexto de altos precios internacionales del petróleo. El retiro de la Armada de la compañía comenzó con el cese de 69 oficiales que cumplían funciones directivas en ella, informó la agencia Télam.
"Estos 69 hombres que hoy día evacuan y que se reincorporan a sus diferentes reparticiones de la Marina han concluido con la satisfacción del deber cumplido", afirmó el presidente ejecutivo de Petroecuador, contralmirante Luis Jaramillo, en declaraciones a la radio Sonorama reproducidas por la agencia de noticias ANSA.
Según Jaramillo, la gestión de los marinos permitió elevar la producción de 152.000 a 183.000 barriles diarios. A partir de abril, un equipo civil dirigirá la compañía bajo un nuevo esquema de empresa pública, precisó Télam.