En agosto pasado el Ministerio de Salud dispuso la obligatoriedad de la vacuna de la fiebre amarilla para los viajeros procedentes o con destino a países con riego de transmisión de la enfermedad.
Esa medida que entraría en vigor el 1 de noviembre causó molestia en sectores empresariales dedicados al turismo que demandaron que fuera derogada, argumentando que Panamá perdería competitividad frente a otros destinos turísticos que no la exigían.
El Ministerio de Salud no pretendía "de una u otra manera afectar el turismo o el comercio", dijo Guerrero.
Un comunicado del Ministerio de Salud señaló que la revaluación de la medida fue adoptada al considerar que no se han reportado casos de fiebre amarilla desde 1974.
Y que por otro lado el tema de países con riesgo de transmisión de fiebre amarilla será discutido en la Asamblea General de la Organización Mundial de la Salud durante el primer cuatrimestre del año 2009.
El comunicado agregó que luego de analizar la situación epidemiológica de la fiebre amarilla de los países con riesgo de transmisión recomienda la aplicación de la vacuna a los viajeros procedentes o con destino a los siguientes países: Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela en América del Sur y Angola, Benin, Burkina Faso, Camerún, República Democrática del Congo, Gabón, Gambia, Guinea, Liberia, Nigeria, Sierra Leona y Sudán en Africa.