"Si las cosas siguen como están ahora, con el precio a este nivel, creo que los ministros van a estar reticentes a hacer cambios", dijo Badri. El secretario de la OPEP dijo que no esperaba que la demanda de crudo crezca hasta el final del segundo semestre de este año y que previo a ese momento, la situación va a ser "difícil".
El 22 de diciembre, la OPEP decidió en Luanda, capital de Angola, cerrar el año sin cambios en su nivel de producción, tal como esperaban los analistas. La decisión del cartel exportador se dio debido a que la OPEP se manifestó satisfecha con los precios actuales del crudo, aunque también preocupada por la consistencia de la reactivación económica.
"No hay cambios", dijo el ministro argelino de Petróleo, Chakib Jelil, al final de la reunión del cartel que integran doce países, entre ellos Venezuela y Ecuador, en la capital angoleña.
La OPEP, que suministra 40% del crudo mundial, ha mantenido su oferta en 24,84 millones de barriles diarios (mbd) desde el 1 de enero de este año, luego de haber recurrido en el último trimestre de 2008 a uno de los mayores recortes de su historia, al retirar del mercado unos 4,2 mbd.
Desde entonces, la situación ha mejorado. Tras caer en diciembre del año pasado a 32,40 dólares, el precio del barril se duplicó en unos meses y superó el umbral de los 80 dólares en octubre último, antes de retroceder un poco. Los mercados reaccionaron al anuncio con una ligera baja de los precios, que perdían unos 30 centavos tanto en Londres como en Nueva York para situarse entre los 72 y 73 dólares.
Si todos los miembros de la OPEP -desde el principal productor Arabia Saudita hasta el más pequeño, Ecuador- están satisfechos con precios entre 75 y 80 dólares, las dudas sobre la solidez de la recuperación de la economía mundial no han desaparecido.
"Las dudas sobre la reactivación económica continúan", señaló el presidente en ejercicio del cartel, el ministro angoleño de Petróleo, José María Botelho de Vasconcelos, en la reunión celebraba en el moderno centro de convenciones Talatona de Luanda, símbolo del despegue de este país, primer productor petrolero de Africa, tras casi 30 años de guerra civil (1975-2002).
Durante su discurso, Vasconcelos se refirió a las "persistentes incertidumbres en el sector financiero y los temores sobre el vigor del crecimiento", a raíz del desempleo y el miedo de que los planes gubernamentales de reactivación económica "se detengan demasiado rápido". Por ello, para la OPEP, la demanda en el mercado petrolero "presenta un panorama mitigado", con un consumo en aumento en los países emergentes, mientras que las naciones más desarrolladas "siguen en territorio negativo" en su conjunto.
En cuanto al futuro próximo, el ministro de Petróleo de Ecuador, Germánico Pinto, cuyo país ejercerá la presidencia de la OPEP en 2010, dijo que el principal objetivo será "mantener" la "estabilidad relativa" de los precios del crudo en un margen de 75 a 80 dólares el barril. "Tenemos que seguir trabajando en el problema de los precios. Tiene que mantenerse esa estabilidad relativa que se ha tenido hasta ahora, que es muy importante", dijo Pinto a la agencia AFP.