"Robo y restitución. Patrimonio cultural judío de 1933 a 1945" es el título de la muestra, que ha sido preparada entre Berlín y Fráncfort, ciudades en las que antes de la contienda existían dos de las principales comunidades judías alemanas.
Han pasado más de 60 años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y aún continúa la búsqueda de los miles de objetos artísticos robados a judíos. Cuadros, bibliotecas, porcelanas, trabajos en plata y fotografías privadas fueron metódicamente confiscados por las fuerzas del dictador Adolf Hitler.
Tras la guerra, los nazis perdieron el poder y los beneficiarios de todos aquellos tesoros artísticos robados pasaron a ser coleccionistas privados, museos y el mercado de obras de arte.
El prestigioso centro berlinés, obra del arquitecto norteamericano de origen polaco Daniel Liebeskind, mostrará desde el 19 de septiembre y hasta finales de enero objetos artísticos únicos desaparecidos a lo largo de todo el periodo nazi. Después, la muestra se llevará al Museo Judío de Fráncfort.
Se documentarán casos de restitución espectaculares, como los dos cuadros del pintor austriaco Egon Schiele en Nueva York, la devolución y subasta del "Retrato de Adele" de Gustav Klimt, o "Escena callejera berlinesa", de Ernst Ludwig Kirchner.
Entre los tesoros que exhibe la exposición de cerca de 600 metros cuadrados se puede apreciar la colección de porcelanas y libros de la familia Von Klemperer, de Dresde, la Colección Judaica del comerciante de Fráncfort Sigmund Nauheim, así como los cerca de 1.400 objetos del coleccionista holandés Jacques Goudstikker.
En ella se intenta dejar clara tanto la magnitud del saqueo nazi, como la variedad de los objetos expoliados y sus consecuencias jurídicas, indicaron los portavoces del museo.
La Colección Breslauer, de Ismar Littman, es un ejemplo de las medidas legales que se tomaron para restituir el arte confiscado inapropiadamente. Robada en la época nazi, los herederos legales de Littman alcanzaron un acuerdo con el editor Henri Nannen de la galería de arte Emden en 1999 y así lograron recuperar finalmente sus cuadros.
Fue una de las primeras restituciones desde que en diciembre de 1998 entraran en vigor los Principios de la Conferencia de Washington sobre Arte confiscado por los Nazis. (Milenio)