El informe, surgido del Programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente (PNUMA), afirma que los habitantes de las regiones afectadas en todos los continentes se deben adaptar para sobrevivir a nuevas sequías, a graves inundaciones y a mayores riesgos de enfermedades.
Según consigna la agencia DPA citando a Neil Leary, uno de los autores del estudio "la adaptación ya no es una opción", sino una "necesidad importante para la sobrevivencia, si se quieren evitar las peores consecuencias del cambio climático".
El autor sostuvo que existen "muchas ideas, relativamente económicas" para afrontar el cambio que "esas personas deben conocer y "ser instruidas al respecto".
Leary afirma entre esas ideas que por ejemplo "en Gambia la cosecha de mijo podría aumentar a pesar de la falta de lluvias entre un 13 y 37 %, con nuevas variedades, fertilizantes o innovadores sistemas de riego".
"En Sudán los campesinos podrían sobrevivir a pesar de la sequía si crían ovejas en vez de cabras y detienen la deforestación con la plantación de árboles", agrega.
En tanto, en el Caribe, donde debido al aumento de la temperatura se propagan los mosquitos que causan el dengue, "una posible medida sería cambiar los barriles que tiene la gente frente a sus casas para recolectar el agua de lluvia, ya que allí incuban los mosquitos".
Al referirse al Río de la Plata, el autor sostiene que como "aumenta el nivel del agua y el peligro de las inundaciones", deben "mejorarse los sistemas de alerta de inundación".
Leary exigió además que "las adaptaciones al cambio climático deben fomentarse y ejecutarse en todo el mundo", que "las medidas respectivas deben tomarse en cuenta en todos los proyectos de desarrollo" y que "el financiamiento debe ser asegurado" mediante la creación de un foro especial.