“La maniobra se realizó exactamente como habíamos previsto”, señaló Gaylon Smith, director de la misión. Y agregó: “Estamos utilizando la nave de una nueva forma”. Por eso ahora se aumentará la sensibilidad de la Cámara de Emisión Termal para ajustar la búsqueda.
Ahora la nave quedó en una órbita que le permite observar el suelo marciano en un momento en que está más caliente y hay más energía termal detectada por los sensores infrarrojos de la cámara, señaló un científico.
En los primeros meses de su misión, el orbitador confirmó la presencia de depósitos de sal que quedaron como prueba de la evaporación de grandes volúmenes de agua del planeta. Años atrás, en 2002, se descubrió agua y hielo en vastas zonas de la superficie marciana.