Según informa la agencia Bloomberg, el aspirante a la presidencia estadounidense, pretende que las plantas ayuden a satisfacer el incremento del 29 por ciento en la demanda de electricidad, proyectado para 2030. La industria calcula que cada reactor costará 7 millones de dólares. En tanto, Barack Obama, adversario electoral de McCain, es menos específico acerca de sus planes, diciendo que él quiere “encontrar la manera de aprovechar con seguridad la energía nuclear”.
El calentamiento global y el aumento del costo de los combustibles fósiles han incrementado las posibilidades de que la energía atómica aumente su oferta de electricidad en Estados Unidos. Sin embargo, existe la preocupación pública sobre la seguridad de los reactores y la eliminación de los residuos, que son peligrosos y que se mantienen durante siglos. en tanto, los bancos de inversión, recordando los sobrecostos de la industria en la década de 1980, dicen que no financiarán su largamente buscado “renacimiento nuclear”, sin un respaldo federal, reportó la agencia.
No hay nuevas centrales nucleares en los EE.UU desde 1996. El incidente en 1979 de Three Mile Island en Pennsylvania y la explosión en 1986, de Chernobyl en la ex Unión Soviética, disminuyó considerablemente el apoyo a esa tecnología. Por su parte, el Congreso garantizó, en diciembre, unos 18 millones de dólares en garantías, que cubren hasta el 80 por ciento de los costos de construcción de plantas nuclear, suficientes para financiar tres reactores típicos. Tres compañías eléctricas ya han solicitado la ayuda.
"Yo voy a conducir a este país a la independencia energética y lo voy a hacer de una manera realista y echando mano de todas las formas de energía a nuestro alcance para resolver definitivamente este problema", afirmó McCain, en el marco de la primera visita, realizada en agosto, de un candidato presidencial a una central atómica en la historia.
Desde siempre, McCain se ha manifestado a favor de la utilización de la energía nuclear, ya que fue promotor, junto a otros senador, de una ley sobre medioambiente, que incluye subsidios de 3.700 millones de dólares para la industria nuclear.
Además se basa en el ejemplo de Francia, que genera el 80 por ciento de su energía basado en las centrales atómicas. Sin embargo, este tipo de energía es altamente cuestionado por organización ecologistas, de gran presencia en Estados Unidos.