El petróleo West Texas Intermediate (WTI), de referencia para Estados Unidos, logró situarse por encima de los 110 dólares por barril, luego de que la moneda estadounidense cayera a 1,5513 por euro. El precio más bajo desde que entró en circualción la moneda europea. Esta situación ha obligado a los fondos a invertir su dinero en productos como el petróleo y el oro para protegerse de la inflación, lo que disparó los precios de ambos commodities.
Al inicio de la jornada, el precio había cedido un poco el terreno, luego de que el Departamento de Energía de Estados Unidos publicara que las reservas de crudo y gasolina de ese país aumentaron en la semana pasada. Los analistas coinciden en que se está comprando petróleo como una barrera con tras el debilitamiento del dólar y el riesgo a la inflación, pero no porque se presente una escasez de petróleo, como aseguran los principales consumidores del mundo.
Por esto, Estados Unidos pretende contener los precios con un aumento de la producción, por lo que el vicepresidente de ese país, Dick Cheney, viajará la próxima semana a Arabia Saudita, miembro altamente influyente en la OPEP, para intentar frenar la escalada en el precio. Pese a esfuerzos anteriores para incrementar el bombeo, la OPEP se ha abstenido de aumentar la producción.
En este momento el WTI se ubica en los 110,060 dólares por barril, lo que supone un aumento del 1,20 por ciento con respecto al cierre de la jornada de ayer. Por su parte, el Brent, de referencia para el mercado europeo, cerró al alza y se situó en los 106.270 dólares, lo que representa un incrmento del 0,97 por ciento.