Muchos de los afectados claman ayuda desde los techos de sus casas, mientras que Villahermosa, la capital de Tabasco, está completamente anegada e incomunicada.
El presidente de México, Felipe Calderón, quien se encuentra en Villahermosa, calificó las inundaciones como "extraordinariamente graves" y uno de los peores desastres naturales de la historia del país. El gobernante pidió calma y solicitó que las aerolíneas comerciales se unan a la fuerza aérea del país en los esfuerzos por salvar vidas y llevar provisiones a los afectados.
"Nadie puede quedarse con los brazos cruzados; no podemos y no vamos a dejar solos a nuestros hermanos de Tabasco, se requiere el apoyo y la aportación de todos en estos momentos difíciles", afirmó el mandatario en un discurso televisado a la nación.
Calderón recordó que se requiere urgentemente "agua embotellada, alimentos enlatados, colchonetas, cobertores, pañales desechables, toallas sanitarias, jabones, otros artículos de limpieza personal, biberones, medicinas". Y afirmó que "son momentos en los que se templa y se pone a prueba el verdadero patriotismo y el nacionalismo de los mexicanos".
Como Katrina
Las inundaciones empezaron la semana pasada como consecuencia de las fuertes lluvias que generó un frente frío. El fenómeno atmosférico vino acompañado de vientos de hasta 120 kilómetros por hora y fuertes mareas.
Se cree que unas 300.000 personas están atrapadas en sus hogares en los 17 municipios de Tabasco. El estado tiene 2,1 millones de habitantes.
"Es la peor catástrofe. Esto no lo habíamos vivido en 50 años", advirtió Andrés Granier, gobernador de Tabasco, quien agregó que el 70% por ciento del estado se encuentra bajo las aguas. Granier comparó la situación con la vivida hace dos años en Nueva Orleáns, cuando el huracán Katrina devastó esa ciudad estadounidense.
El mandatario regional pidió paciencia a la población, ya que en estos momentos la prioridad es poner a salvo a quienes se encuentran sobre los techos de sus casas. También exhortó a todas las personas que tengan cualquier tipo de embarcación que vayan a la capital a ayudar en las labores de rescate.
Incertidumbre
En un intento por contener las aguas que salen de su cauce, el ejército mexicano ha colocado cientos de miles de sacos rellenos con arena en las orillas de los ríos, pero varios de ellos han vuelto a desbordarse, debido a que la lluvia no cesa, lo que mantiene a la población en la incertidumbre.
Un frente frío estacionado en el Golfo de México ha provocado el desfogue de presas que se encuentran a su máxima capacidad y que contribuyeron al crecimiento y desborde de los caudales de al menos siete ríos, entre ellos los más importantes de la zona como el Grijalva, Carrizal y Samaria, que continúan aumentando.
Hasta el momento el gobierno de Tabasco informó que un hombre murió en medio de las inundaciones, aunque no explicó en qué circunstancias.
Pérdidas
El gobierno local ha informado que el nivel de las corrientes continúa creciendo, lo que ha provocado más desbordamientos en zonas habitacionales y en áreas de potreros y cultivos.
Los daños en la agricultura prácticamente fueron pérdida total, ya que el 100% de los cultivos de plátano, coco, pimienta y limón fueron destruidos. Estos productos agrícolas son los más importantes para una región que depende del campo y del mar y en la que se ubica gran parte de la infraestructura de extracción petrolera del Golfo de México.
Las tormentas forzaron el cierre de tres de los puertos petroleros más importantes del país, provocando la interrupción de casi todas las exportaciones de crudo y la paralización de un quinto de la producción del petróleo.