Según informa la prensa china, más de 5.000 turistas, cinco veces más la cifra diaria, acudieron ayer al museo de Shaoshan (provincia de Hunan), cuando se empezó a aplicar esta política que se espera se extienda a todos los museos del país.
La tarifa de entrada al museo, de 30 yuanes (4,2 dólares), suponía más de la mitad de los ingresos medios diarios de un obrero chino, lo que frenaba a muchos de los ciudadanos entre las clases más pobres a entrar en el centro que conmemora al 'Gran Timonel'.
El museo, inaugurado en 1964, contiene más de 35.000 objetos pertenecientes o relacionados con Mao, y desde mediados de la década de 1980 empezó a cobrar entrada para su 'mantenimiento'.
Después del primer día de avalanchas, el museo ha decidido limitar las visitas a 3.000 diarias 'para garantizar el orden y la seguridad'. (Terra)