"Ha sido una decisión puramente personal. Es una decisión que he tomado por mi mismo, por mi salud. No quiero poner en peligro mi futuro. No quiero suicidarme en Pekín haciendo algo equivocado", afirmó el atleta, que padece asma, en una entrevista publicada en el diario madrileño El País.
"Sé que muchos atletas están comenzando a dudar" y "pronto veremos cómo muchos otros atletas dan el paso de renunciar", estima el etíope.
En Pekín, "la maratón será imposible por la combinación de polución, calor y humedad", añadió el atleta, confirmando que quiere participar en los 10.000 m, tal y como había adelantado su agente.
"Quiero ser de nuevo campeón olímpico y participar en las pruebas de Pekín. Es por lo que he buscado otra solución, que será correr de nuevo los 10.000 m, como ya hice en Atlanta, Sídney y Atenas", dijo Gebreselassie.
Sin embargo, la Federación de Atletismo de su país no ha tardado en reaccionar. El organismo considera que la decisión no está en manos del atleta sino que deberá acatar sus reglas. Pero Gebreselassie no está de acuerdo.
"Mi Federación no puede decidir por mí. Soy yo mismo el que tiene qe decidir. Yo sé cómo me siento física y mentalmente. Por ahora creo que es mejor no decir nada al respecto. La Federación puede decir lo que quiera, pero la decisión es mía"- dijo Gebreselassie.