Esta ha sido la licitación más competitiva de los ochos campos de crudo y gas que ofertó el país, por primera vez desde que el régimen de fallecido Saddam Hussein terminó en Irak, a manos de la invasión perpetrada por Estados Unidos en 2003.
De acuerdo con el ministro de Petróleo, Hussain al-Shahristani, los grupos que compiten por West Qurna son liderados por la francesa Total, la rusa Lukoil, la española Repsol-YPF, la estadounidense Exxon Mobil y la estatal China National Petroleum Corp. Según fuentes de la industria citadas por la agencia Reuters, Repsol no seguía siendo considerada en la operación. Sin embargo, Shahristani se negó a divulgar la compañía seleccionada.
Irak ha manifestado que otros yacimientos también serían considerados para ser ofrecidos bajo contratos de ingeniería, logística y construcción (EPC por su sigla en inglés), con funcionarios argumentando que es una manera más rápida de mejorar la infraestructura de los campos que rondas de ofertas. Con este proyecto, Irak pretende recibir 2.600 millones de dólares por los acuerdos petroleros.