Según publica la agencia Reuters, las negociaciones se desaceleraron en el último mes, por lo que los contratos para aumentar la producción en algunos de los mayores pozos del país se han visto aplazados. "Me sorprendería si algo fuese firmado antes de mediados de año," dijo un ejecutivo a la agencia, cuya compañía petrolera está vinculada con las negociaciones.
Se proyecta que Bagdad desembolse aproximadamente 2.500 millones de dólares para que los nuevos contratos le ayuden a incrementar su producción de crudo en un 25 por ciento, lo que supone la mayor incursión extranjera en Irak durante décadas.
Según se informó, funcionarios de ese país, calculaban la firma de los nuevos contratos hacia finales de este mes o principios de abril. Sin embargo, no han podido llegar a un acuerdo porque la compañías interesadas en el proyecto pretenden vincular los contratos de corto plazo con contratos de desarrollo de yacimientos a largo plazo.
Las compañías que sostuvieron las conversaciones con funcionarios de Irak y que participarán del proyecto son la anglo-holandesa Royal Dutch Shell, Total de Francia, Chevron y ExxonMobil de Estados Unidos y la inglesa BP. Las tres primeras se reunieron con delegados petroleros iraquíes en Jordania en el mes de febrero. En tanto, las restantes compañías sostendrán un encuentro haci la mitad de abril.