El objetivo de la convocatoria era llamar la atención sobre el peligro del calentamiento climático en la víspera de la publicación de un importante informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre esta cuestión.
Numerosos monumentos se sumaron como la Puerta de Alcalá en Madrid, la Sagrada Familia en Barcelona, la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia o la Giralda de Sevilla, apagando sus emblemáticas iluminaciones. REE aseguró que “el sistema eléctrico se ha comportado con total normalidad” y que no fue “necesario aplicar ninguna medida excepcional”.
A las 19:55 del día 1 de febrero la demanda era de 40.840 megavatios y descendió hasta los 39.800 megavatios cinco minutos después, según la información que dio en un comunicado. A las 20:05 el consumo había recuperado los 40.850 megavatios.
Además las visitas a su web se multiplicaron por veinte por ciento respecto al día anterior, llegando a bloquearla temporalmente.
La caída tuvo lugar, principalmente, en la Comunidad de Madrid, Galicia, Castilla-La Mancha y Castilla y León.