El director de la oficina económica del Gobierno, David Taguas, se mostró reticente con los planes del nuevo grupo francés y señaló que «la fusión francesa patrocinada por el Estado ha sido diseñada claramente para que la combinación entre Suez y GDF les permita expandirse por el sur de Europa».
David Taguas, además, manifestó su procupación por el efecto que la fusión GDF-Suez tendrá sobre la competitividad y el liberalismo en Europa.
"La fusión entre Suez y Gaz de France, conducida por el gobierno francés, hace pensar que el futuro grupo podría expandirse hacia el sur de Europa", declaró Taguas. Esta fusión "preocupa" a España, según cita el periódico.
España, donde los precios del gas son en comparación más bajos, podría estimar que se trata de una subvención estatal indirecta, ilegal según las reglas de la competencia de la Unión Europea, añade el diario. Una fuente gubernamental declaró a la AFP que esto "podría constituir una argumentación, en caso de que exista una intención de compra de una compañía española por parte del nuevo grupo" de energía.
Dicha fuente agregó que es "aún temprano para hablar" y desmintió la existencia de documentos confidenciales sobre este asunto. "No hay nada concreto", afirmó.