El esqueleto fósil de la nueva especie, denominado 'Montealtosuchus arrudacamposi' y del que se recuperó un 80 por ciento, fue encontrado en el municipio de Monte Alto, en el interior del estado de Sao Paulo, e investigado por el Museo de Paleontología y la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ).
Detalles del descubrimiento fueron divulgados a fines del 2007 en la revista especializada Zootaxa, de Nueva Zelanda.
“Como un eslabón perdido con los cocodrilos prehistóricos, ofrece una excelente oportunidad de estudiar la transición evolutiva de esos animales”, señaló Vasconcellos.
El fósil contiene los restos de un animal de largos miembros y gran agilidad que merodeó el suelo árido y caliente del área rural de Sao Paulo durante el periodo cretáceo superior, explicó.
“Tiene una mezcla de atributos morfológicos comunes en cocodrilos prehistóricos y en aquellos que existen en la actualidad”, detalló Vasconcellos.
Michael J. Ryan, curador de Paleontología de Vertebrados del Museo de Ciencias Naturales de Cleveland, aseguró que el descubrimiento revestiría una gran importancia científica.
“Tenemos escasas evidencias de cocodrilos terrestres. Por lo tanto, el ejemplar obtenido en Brasil podría constituir un eslabón perdido de toda una diversidad evolutiva de cocodrilos”, expresó Ryan. “Cualquier nuevo cocodrilo de ese periodo será muy importante a nivel científico”.
Hace dos años, los paleontólogos de la Universidad Federal de Río de Janeiro informaron del descubrimiento del fósil de un cocodrilo prehistórico al que bautizaron uberabasuchus terrificus, o el terrible cocodrilo de Uberaba.