"Algunas organizaciones no gubernamentales han criticado nuestro desarrollo hidroeléctrico. Pero creemos que el impacto puede controlarse, y seguiremos desarrollando esos grandes proyectos", dijo en una rueda de prensa Chen Deming, vicepresidente del máximo organismo planificador del país.
La construcción masiva de presas en el suroeste chinos, con obras descomunales como la de las Tres Gargantas en el río Yangtsé, fue vapuleada por grupos chinos e internacionales, como Greenpeace, por su perjuicio ecológico y social.
"Por nuestro conocimiento y experiencia, creemos que aunque haya algún impacto, el factor más importante es su contribución a reducir la contaminación", apuntó el responsable de la Comisión Nacional de Reforma y Desarrollo.
Según explicó, Pekín pretende elevar la actual capacidad de generación hidroeléctrica desde los 129 gigavatios de 2006 hasta los 300 gigavatios en 2020.
"Está dentro de la práctica internacional considerar esta energía dentro de las energías renovables", subrayó Chen.
Por el otro lado, el Foro de Energía de la APEC, realizado en la ciudad de Guangzhou, República Popular China, destacó la importancia del gas natural para el cambio de la matriz energética dentro de un manejo responsable de los aspectos ambientales y sociales.
En este evento del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico, se discutió sobre la utilización del gas natural en el mercado del Pacífico, con especial énfasis en el gas natural licuado, LNG.
También se expuso sobre las diversas tecnologías para el uso eficiente de energía como del gas natural del carbón y la disponibilidad de generadores que usan indistintamente gas natural y el biogás.