Chile busca que Argentina se comprometa a mantener un contacto fluido de informaciones sobre sus niveles de oferta de energía. El Gobierno chileno no quiere enterarse por los diarios del corte de la llave.
Los presidentes de ambos países se reunieron con el fin de analizar la situación energética de la región. En los últimos meses, el tema dominó las portadas de los diarios debido a las bajas temperaturas que hicieron que haya una mayor demanda interna en ambas ciudades.
Bachelet intentó reafirmar los compromisos adquiridos, de manera de evitar una situación de crisis real, que implique no sólo una disminución del suministro de gas argentino, sino que un corte total.
Pidió certezas respecto de contar con el suministro de gas necesario para el consumo residencial y que en caso de que la crisis se agrave y obligue a un corte total, la Casa Rosada avise con tiempo a La Moneda.
En Chile, el Gobierno prevé lograr reducciones en el consumo de electricidad de entre 7 y 10% en períodos de estrechez en la generación eléctrica.
La idea es dotar al sistema eléctrico del "90 bis", similar a la herramienta usada entre las generadoras y los clientes libres, pero que no existía para el segmento hogar.
El generador eléctrico lanzará ofertas a los usuarios, las que estarán asociadas a reducciones en el consumo eléctrico. De ser cumplidas, se traducirán en beneficios económicos para los usuarios, los que pueden ser dinero o rebajas en la cuenta de fin de mes.