Inicialmente, el ganador de la licitación por ese campo había sido una alianza liderada por Exxon Mobil, aunque esta rechazó el contrato que había propuesto pagar el gobierno por cada barril de crudo. El vencedor fue el consorcio BP/CNPC, que aceptó recibir 2 dólares por cada barril de petróleo adicional que produzca, frente a los 3,99 dólares que había pedido.
"Le pedimos a cada una de las compañías que aceptara y BP y CNPC aceptaron la cifra del ministerio, y por esa razón ha sido aceptada su oferta", dijo el ministro de Petróleo iraquí, Hussain al-Shahristani. Rumaila es el epicentro del sector petrolífero de Irak, con una capacidad actual de 1,1 millones de barriles por día de la producción nacional de 2,4 millones diarios, informó la agencia Reuters.
El yacimiento fue uno de los ocho campos -seis que ya están produciendo y dos de gas sin desarrollar- que fueron licitados, en la primera gran subasta de hidrocarburos de la nación desde la invasión liderada por Estados Unidos en el 2003.
El país asiático contiene la tercera mayor reserva probada de crudo del planeta, estimada en 115.000 millones de barriles. Sin embargo, su industria energética se ha sido devastada por años de guerra y sanciones internacionales. "Irak tiene un potencial inmenso", dijo a Reuters Amrita Sen, analista de Barclays Capital en Londres.
"Muchas compañías petroleras consideran a Irak una oportunidad sin precedentes en la industria aguas arriba. El contrato le ofrece un punto de apoyo a las operaciones con un potencial extremadamente lucrativo", agregó.
De acuerdo con la agencia, la oferta de BP incluyó una propuesta para elevar el bombeo de Rumaila a 2,85 millones de bpd. El Gobierno había fijado su meta de producción en 1,75 millones de barriles de petróleo.
Otra oferta
De acuerdo con el Ministerio de Petróleo iraquí, el país asiático recibió cinco ofertas por el gigantesco yacimiento de crudo West Qurna, cuya capacidad es de 8.700 millones de barriles. Esta ha sido la licitación más competitiva de los ochos campos de crudo y gas que ofertó el país por primera vez desde que el régimen del fallecido Saddam Hussein terminó en Irak, a manos de la invasión perpetrada por Estados Unidos en 2003.