El Mandatario venezolano y otras autoridades de ese país ligadas con el rubro siderúrgico informaron que el proyecto se viene trabajando desde el 2006.
Al respecto, el ministro de Minería, Luis Alberto Echazú, explicó que aún no hay nada concreto, más que la intención de constituir la empresa. Acotó que Venezuela brindará su cooperación y experiencia en minería y siderurgia. “Primero vamos a estudiar la reserva”, afirmó la autoridad al ser consultada sobre el primer paso que se dará.
En julio, el Gobierno y la empresa Jindal Steel & Power Limited firmaron el contrato para la explotación del Mutún. Ayer, Radwuan Sabagh, presidente de la estatal venezolana Ferrominera Orinoco, reveló que la entidad participó en ese proceso. “Vimos las reservas del Mutún. Participamos y apoyamos al Gobierno de Bolivia en una licitación internacional que tuvieron, y hemos evaluado las reservas y el potencial que tiene el cerro”.
“Mutún demandará tanta energía como la ciudad de Santa Cruz”
Por su parte, Pedro Malsenido Soruco, jefe de la Unidad de Sistemas Aislados de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE), sostuvo que “es un proyecto de grandes dimensiones, en consecuencia, creemos que Jindal Steel & Powers dispondrá de un equipamiento propio para generar esa potencia (la demanda de energía del proyecto es de 300 MW) y así poder suministrarse la energía que precisan para desarrollar el proyecto siderúrgico del Mutún”.
“Se debe tener en cuenta que la explotación, producción y fundición demandan una gran cantidad de energía. En caso que se realicen fundiciones a arco, se precisarán turbinas de gran capacidad, porque la forma de trabajar es realizar algo similar a un corto circuito, donde el equipo que provee energía debe tener la capacidad suficiente para soportar esas condiciones”, dijo el funcionario.
“Inicialmente, CRE puede atender una demanda de 3 MW para la fase administrativa del proyecto, según exige Jindal Steel & Power Limited, recurriendo para ello a las dos turbinas que actualmente operan en la Planta Termoeléctrica Germán Busch.
Incluso se cuenta con una tercera turbina que fue instalada recientemente para tenerla en stand by o reserva adicional ante cualquier eventualidad, agrega Malsenido y subraya que “en las actuales condiciones es imposible pensar que se podría suministrar esos 300 MW”.