Después de un proceso de negociación con el Gobierno, las compañías petroleras convinieron una inversión de 254 millones de dólares como costos de capital y 333.7 millones de dólares como costos operativos y otros gastos administrativos.
Esta información se refleja en los Programas de Trabajo 2007, presentados a YPFB, hasta el 20 de agosto del año en curso.
En el marco de la nueva política de hidrocarburos, las empresas petroleras y la contraparte estatal, YPFB, convinieron el desarrollo de la cadena de producción con nuevos emprendimientos en los rubros de desarrollo de campos, volúmenes adicionales de producción y exploración de nuevas áreas en el país.
Según el Gobierno, la nacionalización de los hidrocarburos brindó seguridad jurídica a las compañías petroleras que operan en Bolivia después de la autorización y aprobación de los Contratos de Operación por el Congreso Nacional.
Por ese hecho, el Estado espera reciprocidad en el cumplimiento de los compromisos cuyos plazos y condiciones exigibles están estipulados en la nueva relación contractual, con el objetivo de aumentar los volúmenes de producción, a través del desarrollo de campos y nuevas exploraciones.
El ministro de Hidrocarburos y Energía, Carlos Villegas, consideró que el nuevo período de amplia transparencia y compromiso se abre auspicioso, pues las empresas petroleras aceptaron las reglas de la nacionalización y están dispuestas a consolidar a YPFB como su socia principal.
La British Gas pactó una inversión de 52,3 millones y la francesa Total, que opera el yacimiento de Incahuasi, uno de los más promisorios en Bolivia, otros 14 millones de dólares.