Será la primera prueba de este tipo que se llevará a cabo en Asia a comienzos del año próximo con un Boeing 747-300 "Jumbo", en uno de cuyos motores se utilizará una mezcla de biocombustible, obtenido a base de algas y plantas no comestibles, con combustible convencional para aviones.
En los otros tres motores del avión se usará el carburante habitual para los aviones.
Ante la crisis alimentaria se decidió sustituir en esta prueba el biocombustible fabricado con maíz y otros alimentos por uno creado a partir de algas y plantas, según el diario.
La compañía estadounidense Boeing aseguró que se ha logrado la tecnología para producir biocombustible de calidad similar al combustible de aviones.
En febrero, la aerolínea Virgin Atlantic realizó el primer vuelo del mundo conducido parcialmente con biocombustible procedente de una mezcla de coco con aceite de Babassu (una nuez local en Brasil), lo que se calificó de un paso importante en el desarrollo de fuentes renovables de combustibles en aviación.
También la alemana Lufthansa se propuso unas metas medioambientales para reducir en un 25 por ciento las emisiones de dióxido de carbono en 2020 usando
biocombustible.