Esta es una de las conclusiones alcanzadas en este encuentro, que tiene su origen en la cumbre medioambiental celebrada en Río de Janeiro (Brasil) en 1992, en la que las Naciones Unidas expresaron su 'compromiso de velar por la biodiversidad del planeta', informó a Efe el delegado de la Consejería de Medio Ambiente en Málaga, Ignacio Trillo.
El simposio, primero de estas características que se celebra, ha reunido a 92 investigadores y 76 gestores del territorio pertenecientes a 42 grupos de investigación de trece universidades y que procedían de España, Italia, Kenia, Costa Rica, México, Perú y la Unión Europea.
Entre las conclusiones se encuentra la creación de nuevos conceptos como el de 'capital natural y de bienestar social', para que se pase 'de conservar por conservar a que las poblaciones se favorezcan de la riqueza natural', señaló Trillo.
Para lograrlo, una fórmula es que 'la industria farmacológica que se nutre de plantas medicinales pague los derechos de patentes a las comunidades de las que parten los conocimientos tradicionales y los recursos', además de 'invalidar las patentes concedidas, que acaparan empresas de los Estados Unidos y Japón'.
También se ha abogado por una unificación de los datos existentes en esta materia en todo el planeta, su 'constante actualización' y el acceso libre para gobiernos, entidades no gubernamentales, empresas y ciudadanos.
Otra conclusión defiende la creación del concepto de 'biopolítica' como unión de los recursos biológicos, la economía y la política, y que implica que los cargos electos pasen 'por cursos para conocer el papel en sus políticas de la conservación de la biodiversidad y de la explotación sostenible de los recursos'.
Además, reclaman la introducción en las programaciones escolares de la 'bioalfabetización', por la que las grandes empresas que explotan los recursos naturales, 'bajo tutela de las administraciones', educarían a las nuevas generaciones 'en la biodiversidad y la necesidad de su preservación', dijo Trillo.
Estos expertos creen que, frente a la preocupación hasta ahora por la biodiversidad que se pierde por acciones humanas o el cambio climático, se debe dar un 'salto' y hacer 'un esfuerzo de investigación y de trabajo de campo para conocer las nuevas especies que pueblan el planeta y son desconocidas para el ser humano'.
En este sentido, se calcula que son diez millones las especies por descubrir, principalmente de invertebrados, según Trillo, que apuntó que en Andalucía se han descubierto entre noviembre de 2001 y diciembre de 2005 un total de 166 nuevas especies.
Las conclusiones, que serán remitidas a las Naciones Unidas, prevén que dentro de tres años se celebre el segundo simposio de estas características también en Andalucía.
Para ello se ha creado un órgano permanente integrado por la Consejería de Medio Ambiente, la Oficina para el Mediterráneo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) -con sede en Málaga- y la Oficina Global para la Biodiversidad y la Investigación (GBIF), agregó a Efe Trillo.
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