Según se informó, al menos 60 personas trabajan en la zona para retirar los barriles de crudo vertidos en río. El oleoducto afectado, de acuerdo con informaciones de la estatal petrolera Ecopetrol, es el Caño Limón Coveñas, el segundo más importante de Colombia, que se ha visto en la necesidad de suspender sus operaciones, debido a la rotura de una tubería y a un gran derrame de petróleo crudo.
El ataque perpetrado por el grupo terrorista se produjo el martes en la noche, cerca de la localidad de Tibú, en el departamento de Norte de Santander, ubicado a unos 500 kilómetros al noroeste de Bogotá. La empresa informó que el oleoducto transportaba en sus 780 kilómetros unos 96.000 barriles de crudo diarios, operados por la empresa estadounidense Occidental Petroleum Corporation hasta el puerto caribeño de Coveñas.
Hasta el momento, 1.500 barriles de crudo han sido recuperados del río Tibú, precisó la empresa estatal. Las autoridades de Tibú, señalaron que a pesar del desastre ecológico, causado por la contaminación del río, el suministro de agua potable para los 11.000 habitantes de la población está garantizado gracias a una antigua planta de Ecopetrol que puede bombear agua desde acuíferos profundos hasta una planta de agua y de ahí a los hogares del municipio. Además, señaló que la petrolera estatal ha dispuesto tres tanques para atender la emergencia, informó Europa Press.
Desde que se construyó el oleoducto, se registraron aproximadamente 500 acciones terroristas en contra de las instalaciones, de las cuales 170 se produjeron en 2001, año en el que se tuvo que detener la producción en el campo Caño Limón.