Las conclusiones de la investigación se publican en «Science». Hasta ahora, se habían descubierto más de un centenar de estos lagos subglaciales, pero los recién hallados son de especial interés científico debido a que se producen bajo hielo que se mueve de forma rápida, en las corrientes Whillans y Mercer del continente helado.
Aunque, según los investigadores, es «demasiado pronto» para establecer cómo el agua está afectando a las tasas de hielo flotante, comprender la conducta de las corrientes rápidas de hielo circulante es esencial para predecir cómo la Antártida podría contribuir al aumento del nivel del mar en el imparable proceso de derretimiento polar provocado por la emisión de gases contaminantes. Los investigadores analizaron imágenes e información de elevación registrada por el Satélite ICESat («Satélite de Medición de Hielo, Nubes y Elevación del terreno», por sus siglas en inglés) de la NASA desde el año 2003 hasta 2006, recogida sobre las partes más bajas de las citadas corrientes.
Estos son dos de los principales glaciares en movimiento que portan más hielo del interior de la capa de hielo de la Antártida Occidental a la plataforma de hielo flotante Ross. Las tres regiones más amplias son de aproximadamente entre 120 y 500 kilómetros cuadrados. (La Razón)
|
 |