A Rose Willcocks de cuatro años la apodaron Miss Dolittes por su extraña condición que parece conectarla con los animales.
La pequeña Rose Willcocks tampoco puede decirle a sus padres si tiene hambre o está cansada.
Una extraña condición genética le impide hablar, pero no comunicarse, eso sí, siempre a través de los animales, tal y como publica hoy el Daily Mail.
Sus padres están asombrados del grado de conexión que la niña alcanza con los animales. Rose comenzó a hablar con las vacas durante una estancia en una granja, en la que entró como parte de una terapia y salió con el don de hablar con ellos.
Su madre, Esme, ya ha bautizado a la pequeña como Miss Dolittle, en honor a la película Dr. Dolittle, en la que Eddie Murphy también habla con las mascotas.
"Ella empezó a vocalizar con las vacas, nunca antes la habíamos escuchado hablar. Es fascinante", aseguró su madre.