La ley, que todavía necesita otra aprobación por parte del Senado, establece un impuesto de beneficios que sustituiría el sistema a base de producción, que los críticos dicen es anticuado para los actuales precios del petróleo.
Los legisladores consideran al proyecto de ley como una estrategia del Gobernador Frank Murkowski para que la estatal North Slope pueda cerrar un trato que permita la construcción de una tubería de gas natural con las empresas ConocoPhillips, British Petroleum y Exxon Mobil Corp.
El Gobernador republicano asegura que si la productora de petróleo North Slope va a invertir en un proyecto gasífero, que se espera que cueste más de 20.000 millones de dólares, necesita la seguridad que los impuestos a los combustibles no subirán durante décadas. La intención del Gobernador es que los legisladores conciban un congelamiento de los impuestos, en algunos casos hasta de 45 años, para el gasoducto.
Varios legisladores se negaban a tratar la ley sin antes ver el contrato. Finalmente, hoy el Gobernador del Estado reveló los controversiales planes y advirtió que Alaska podría perder el control sobre el gasoducto si no se aprueba el proyecto.
La tubería de gas, que abastecería de gas natural a 48 estados de los Estados Unidos, es tan importante para el país que se considera la posibilidad de una intervención federal.
Los opositores creen que el proyecto de la ley amenaza a los fondos de Alaska y podría reducir sus ingresos por el petróleo fiscal. Además dicen que permite a las compañías petroleras definir el beneficio neto.
El Senador Hollis French, del partido Demócrata, opina que no es claro si Murkowski tiene un compromiso con las compañías petroleras para construir el gasoducto. Según el opositor, los legisladores no deberían revisar el sistema fiscal petrolero de Alaska sin conocer como se aplicarían los cambios a un contrato de gas natural.
El proyecto aprobado impondría un impuesto del 21,5% sobre las ganancias netas del petróleo de Alaska, el cual será compensado por un crédito equivalente al 20% de la inversión.
La ley aumentaría los réditos cuando el precio del petróleo se encuentre alto, a diferencia de la actual reglamentación que se basa en la producción, según explicó Dan Dickinson, un consejero Murkowski. En cuanto al aumento previsto sería de un millón de dólares, según Dickinson, si se tiene en cuenta el valor actual de 70 dólares por barril.
Si el valor del petróleo se reduce, con la nueva ley el ingreso fiscal sería menor pero quienes están a favor del proyecto dicen que es un riesgo que están dispuestos a enfrentar porque de todas formas se fomenta la exploración y la producción en Alaska.
Los críticos también dicen que las condiciones del proyecto de la ley, incluyendo los amplios créditos inversión, son demasiado generosos y una estafa para el pueblo.
“Somos un Estado con petróleo y es tiempo para que dejemos de comportarnos como una colonia”, dijo el Líder de minoría del Congreso Ethan Berkowitz. |
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