Los investigadores encontraron sal (seña química de agua de mar) en granos de hielo evaporados, que provenían de chorros a presión que han salido a la superficie. De esta forma se proporcionan fuertes indicios de la existencia de agua líquida bajo la superficie congelada.
Un equipo estadounidense dijo que la cantidad de sal que se había detectado usando un método diferente sugirió que la anterior teoría de que el agua hirviendo explosiona en el vacío del espacio por medio de géiser era errónea, y la evaporación estaba ocurriendo más lentamente. Ambos estudios fueron publicados en la revista Nature, informó la agencia Reuters.
"Nuestra imagen de la zona subterránea debe ser ahora extendida para incluir la posibilidad de la existencia de grutas de hielo con lagunas y canales de agua salada, debajo de las 'rayas del tigre'", escribió en un comentario en los dos documentos científicos. "Si queda algo más escondido en las lagunas saladas, si existen, aún hay que verlo", añadió.
La nave espacial Cassini fue la primera en descubrir las columnas que emergían de fisuras cercanas al polo sur de Encélado en 2005, que dio paso a la especulación sobre un enorme océano subterráneo que arrojaba vapor por medio de géiser gigantes como los de Yellowstone.
Desde entonces, los científicos han debatido si esto significa que Encélado, con un diámetro de solo 500 kilómetros, podría estar escondiendo una reserva de agua líquida. Es una de los aproximadamente 60 satélites que tiene el planeta de los anillos, añadió Reuters.