Son tantas prácticas que incluso han comenzado las suspicacias sobre su exceso de celo, en algunos sectores se habla de auténtica paranoia.
Por ejemplo, en el avión está prohibido viajar con mecheros o cerillas y si se le requiere en los puntos de control, las personas deberán quitarse los zapatos. Además, si uno viaja a Pekín, encontrará lo siguiente en el aeropuerto:
La terminal tres, la mayor del mundo y diseñada por el arquitecto británico Norman Foster, "será uno de los líderes mundiales en medidas de seguridad de alta tecnología", según dijo la Administración de Aviación Civil de China, como se puede leer en el diario China Daily.
Otra de las normas es que los vuelos que desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre viajen entre las diferentes sedes olímpicas (Pekín, Shanghai, Tianjin, Shenyang, Qinhuangdao y Qingdao) no podrán transportar ningún tipo de material considerado peligroso, con excepción de material médico.
Además, los estudiantes y muchos trabajadores extranjeros no pueden renovar sus visados y el control de la policía sobre los extranjeros roza el paroxismo.