Este recargo se aplicará a todos aquellos usuarios que hayan adquirido un billete de bajo coste no reembolsable y que no cuenten con una tarjeta de fidelización premier o, la tarjeta equivalente de alguno de sus aliados.
Con esta medida, la compañía pretende generar aproximadamente 100 millones de dólares (unos 67,2 millones de euros) en ahorro de costes e ingresos suplementarios. La decisión permitirá además, lograr mejorar los ingresos sin tener que incrementar el precio de los billetes con respecto a sus competidores, según el comunicado de prensa emitido ayer.
Tanto la aerolínea como el resto de sus rivales están tratando de recortar los costes e impulsar los ingresos para compensar el alza del 49% que han sufrido los precios del carburante en los últimos 12 meses.
'Las investigaciones que hemos llevado a cabo', explicó el vicepresidente ejecutivo de la compañía afirmó ayer en la nota, John Tague, 'muestran que uno de cada cuatro pasajeros factura una segunda maleta'.
La compañía superó a finales de enero las expectativas de los analistas con su beneficio en 2007, que alcanzó los 403 millones de dólares (275 millones de euros), frente a los 22,8 millones de dólares (15,6 millones de euros) de 2006. UAL volvía así a los niveles de beneficio de 1999.